
Clausula Abusiva
Una cláusula abusiva en un contrato es aquella que impone al consumidor condiciones desfavorables, injustas o desproporcionadas, y que le otorga a la empresa una posición de ventaja excesiva. Estas cláusulas son consideradas ilegales y nulas de pleno derecho, es decir, no tienen validez legal y no pueden ser aplicadas.
Las cláusulas abusivas pueden encontrarse en diferentes tipos de contratos, como los contratos de servicios (como luz, agua, teléfono), los contratos de préstamos hipotecarios, los contratos de seguros, entre otros. Estas cláusulas suelen estar presentes en las condiciones generales del contrato, que son las cláusulas que la empresa establece para todos los contratos de un mismo tipo.
- Tipos de contratos donde se pueden encontrar cláusulas abusivas
- Criterios para considerar una cláusula como abusiva
- Ejemplos de cláusulas abusivas
- Consecuencias de una cláusula abusiva
- ¿Cómo reclamar una cláusula abusiva?
- Conclusión
-
Preguntas Frecuentes|FAQ
- ¿Qué es una cláusula abusiva en un contrato?
- ¿En qué tipos de contratos se pueden encontrar cláusulas abusivas?
- ¿Cuáles son los criterios para considerar una cláusula como abusiva?
- ¿Cuáles son algunos ejemplos de cláusulas abusivas?
- ¿Cuáles son las consecuencias de una cláusula abusiva?
- ¿Cómo se puede reclamar una cláusula abusiva?
Tipos de contratos donde se pueden encontrar cláusulas abusivas
Contratos de servicios
- Contratos de suministros (luz, agua, teléfono)
- Contratos de televisión por cable o satélite
- Contratos de internet
Contratos de préstamos hipotecarios
- Contratos de préstamos para la compra de vivienda
- Contratos de préstamos para la construcción de vivienda
Contratos de seguros
- Contratos de seguros de vida
- Contratos de seguros de automóviles
- Contratos de seguros de hogar
Otros contratos
- Contratos de compraventa
- Contratos de arrendamiento
- Contratos de servicios profesionales
Criterios para considerar una cláusula como abusiva
Para que una cláusula sea considerada abusiva, debe cumplir con ciertos criterios establecidos por la legislación de protección al consumidor. Estos criterios incluyen:
Desproporción
La cláusula impone al consumidor una carga excesiva o desproporcionada en comparación con los derechos y obligaciones de la empresa.
Inequidad
La cláusula otorga a la empresa una posición de ventaja excesiva, privando al consumidor de sus derechos o limitando su capacidad de ejercerlos.

Falta de transparencia
La cláusula no está redactada de manera clara y comprensible, dificultando la comprensión por parte del consumidor.
Contrato de adhesión
La cláusula forma parte de un contrato de adhesión, es decir, un contrato predispuesto por la empresa en el que el consumidor no tiene capacidad de negociación.
Ejemplos de cláusulas abusivas
Algunos ejemplos de cláusulas abusivas son:
Intereses de demora excesivos
Cláusulas que imponen intereses de demora excesivos en caso de retraso en el pago de una cuota o mensualidad.
Penalizaciones desproporcionadas
Cláusulas que establecen penalizaciones desproporcionadas en caso de cancelación anticipada de un contrato.

Limitación de responsabilidad
Cláusulas que limitan la responsabilidad de la empresa en caso de incumplimiento o daños causados al consumidor.
Renuncia a derechos fundamentales
Cláusulas que imponen la renuncia a derechos fundamentales del consumidor, como el derecho a reclamar o a acudir a los tribunales.
Consecuencias de una cláusula abusiva
Es importante destacar que la existencia de una cláusula abusiva en un contrato no invalida todo el contrato en su conjunto. La cláusula abusiva se considera nula y no puede ser aplicada, pero el resto del contrato sigue siendo válido y puede ser ejecutado.
¿Cómo reclamar una cláusula abusiva?
En caso de encontrarse con una cláusula abusiva en un contrato, el consumidor tiene derecho a reclamar y solicitar su anulación. Para ello, puede seguir los siguientes pasos:
1. Informarse sobre los derechos del consumidor
Es importante estar informado y conocer nuestros derechos como consumidores para poder identificar una cláusula abusiva en un contrato.

2. Revisar el contrato
Leer detenidamente el contrato y identificar las cláusulas que consideramos abusivas.
3. Recopilar pruebas
Recopilar toda la documentación relacionada con el contrato y las cláusulas abusivas, como copias del contrato, facturas, correos electrónicos, etc.
4. Contactar con la empresa
Contactar con la empresa y exponer nuestra queja o reclamación por la presencia de cláusulas abusivas en el contrato.
5. Acudir a organismos de protección al consumidor
En caso de no obtener una respuesta satisfactoria por parte de la empresa, se puede acudir a organismos de protección al consumidor, como las asociaciones de consumidores o las autoridades de defensa del consumidor.
6. Recurrir a los tribunales
Si todas las vías anteriores no dan resultado, se puede recurrir a los tribunales para exigir la nulidad de la cláusula abusiva y reclamar una indemnización por los daños y perjuicios sufridos.

Conclusión
Una cláusula abusiva en un contrato es aquella que impone condiciones desfavorables, injustas o desproporcionadas al consumidor, otorgando a la empresa una posición de ventaja excesiva. Estas cláusulas son consideradas ilegales y nulas de pleno derecho, y el consumidor tiene derecho a reclamar su anulación y exigir una indemnización por los daños sufridos. Es importante estar informado y conocer nuestros derechos como consumidores para evitar caer en contratos con cláusulas abusivas.
Preguntas Frecuentes|FAQ
¿Qué es una cláusula abusiva en un contrato?
Una cláusula abusiva en un contrato es aquella que impone al consumidor condiciones desfavorables, injustas o desproporcionadas, y que le otorga a la empresa una posición de ventaja excesiva. Estas cláusulas son consideradas ilegales y nulas de pleno derecho, es decir, no tienen validez legal y no pueden ser aplicadas.
¿En qué tipos de contratos se pueden encontrar cláusulas abusivas?
Las cláusulas abusivas pueden encontrarse en diferentes tipos de contratos, como los contratos de servicios (como luz, agua, teléfono), los contratos de préstamos hipotecarios, los contratos de seguros, entre otros.
¿Cuáles son los criterios para considerar una cláusula como abusiva?
Para que una cláusula sea considerada abusiva, debe cumplir con ciertos criterios establecidos por la legislación de protección al consumidor. Estos criterios incluyen la desproporción, la inequidad, la falta de transparencia y el hecho de formar parte de un contrato de adhesión.
¿Cuáles son algunos ejemplos de cláusulas abusivas?
Algunos ejemplos de cláusulas abusivas son los intereses de demora excesivos, las penalizaciones desproporcionadas, las limitaciones de responsabilidad y las cláusulas que imponen la renuncia a derechos fundamentales del consumidor.

¿Cuáles son las consecuencias de una cláusula abusiva?
La existencia de una cláusula abusiva en un contrato no invalida todo el contrato en su conjunto. La cláusula abusiva se considera nula y no puede ser aplicada, pero el resto del contrato sigue siendo válido y puede ser ejecutado.
¿Cómo se puede reclamar una cláusula abusiva?
En caso de encontrarse con una cláusula abusiva en un contrato, el consumidor tiene derecho a reclamar y solicitar su anulación. Para ello, puede informarse sobre sus derechos, revisar el contrato, recopilar pruebas, contactar con la empresa, acudir a organismos de protección al consumidor y, en última instancia, recurrir a los tribunales.
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